lunes, 26 de agosto de 2013

"Solo es un día más de este corto y cálido verano"

"Solo es un día más de este corto y cálido verano"
Hoy es uno de esos días en los que mi mente no deja de volar, hoy es uno de esos días, en los que la normalidad se convierte en rutina, -¡hoy es uno de esos días!-, el estío me confirma su muerte, el aire frío de la mañana me da escalofríos, cierro la ventana y me pongo a pensar.
Pensar no es nada nuevo, pero caigo en una especie de trance que me lleva a otro tiempo a otro lugar, pensar es confirmar el sentido de mi esencia, en mi es tan peligroso como no hacer nada, en pocas horas ya preveía el fin de un tiempo y el comienzo de otro, soy así como un animal salvaje que se mueve por instinto, me asaltó la rabia, cambie mi portada y cree un vintage de alguien que no esta entre nosotros... ¡Me gusta!
Había pasado parte de la noche escribiendo sobre mis memorias, que son prolijas en disgustos y desaciertos, flanqueadas de cuando en vez por alguna sonrisa, pero mas que nada provocadas por el propio infortunio, porque aquel que no se ríe de sus pesares y canta sus penas, poco podrá entender del infortunio de la vida. Mas que triste, apesadumbrado, alicaído, que aunque fuere lo mismo, hogaño me ha sido dado con este fin, no quiero transmitiros tristeza alguna, cada cual con las suyas tuviere suficiente, pero la nostalgia y el desvarió a veces se hacen poseedores de mi alma y necesito el proceso de un exorcismo para sacar los demonios que me embargan, si no fuere así, mal camino llevase mi mula de carga, que ya no puede con mis cuitas y menos aun con mis palabras.


¡Ufff volé!....paseaba por el jardín de Frida Kahlo el verde del jardín contrastaba fuertemente con el azul turquesa de la fachada de su casa, me paré mirando un pequeño cartel; "Para que quiero pies si tengo alas para volar", me di la vuelta y mire hacia su cuarto, la vi a través de la ventana, ocho diez pasos de escalones me separaban y alimentaban su presencia, ella seguía allí postrada en su cama y volé con ella, hacia un mundo irreal, un paraíso infinito... ¡Desperté!, estaba delante de mi ordenador, pero no había sido un sueño, solo un relato mas de mi dilatada existencia.

-Buenos días, os quiero....

Rafael Valiente Ortiz

Mary & Rafa

                                                                                                                Mary & Rafa