Y el porqué mi libertad aprisionada ha de verse, donde el ladrón es la cárcel y su juez el delincuente.
jueves, 23 de diciembre de 2010
miércoles, 22 de diciembre de 2010
Feliz Navidad 2010 de Felix Barroso
http://www.hoy.es/prensa/20101222/opinion/feliz-navidad-20101222.html
LA NOCHIGÜENAH
Pero, en fin, muchos de los que beben de mi mismo jarro y yo mismo solemos volverles educadamente las espaldas a quienes interrumpen airadamente nuestras chácharas en torno a la pitarra, y nos evadimos, en estas fechas, realizando una inmersión en la nostalgia. Bien dijo Joaquín Sabina que no hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás existió. Sin embargo, nuestras nostalgias toman antiguos derroteros y se van, irremediablemente, a nuestras patrias infantiles, las únicas patrias en las que personalmente creo; sóbranme unidades de destino en lo universal y otras zarandajas imperiales. ¡Y vaya que si existieron nuestras patrias infantiles! Envueltas en nostálgicas borrinas, se allegan a nosotros y píntannos un mundo navideño donde la escasez era mucha pero mayores eran la alegría y la solidaridad. Responder podemos al poeta japonés Kobayashi Issa cuando preguntábase en sus versos: «¿Sentirán nostalgia los días de neblina las ninfas del cielo?» ¡Cómo no van a sentirla! Cuando la ajetreada desvalorización y el inhumano consumismo, alentados por esos mercados que no tienen alma, reman turbulentamente por nuestras arterias, precisamos aún más de la nostalgia. Llevados por su mano caliente, nos vemos convertidos en muchachos heridos por sabañones, embutidos en bastas calzonas de pana, con botas o sandalias boquihambrientas, recogiendo por tapias y canchales los líquenes y musgos para el mágico y grandioso nacimiento que montaban en la iglesia... No había 'papasnoeles' ni árboles cargados de bombillas; holgaban, entonces, anglosajones tradiciones por estos campos de bellotas.
¡Cuánto habría que hablar de esas fechas que giran en torno al solsticio de invierno que ya fueron celebradas por antiguas culturas! Otro día seguiremos. Ahora, desde los vértigos que acometen nuestra 'Pingolla', sólo nos resta por desearles, a chicos y grandes y a tirios y troyanos y a rojos y azules, ¡fraternal y feliz navidad!
LA NOCHIGÜENAH
TREMENDO que tú y los que bebéis por el mismo jarro añoréis con tanto ahínco la Navidad de los cristianos! Quien apostrofaba de tal manera (caso verídico de una 'Nochigüénah') era un elemento cenceño y repeinado, ajeno a nuestra corrobla, pero que se metió a moscardonear cuando libábamos de pitarra en un bar; un tipo de esos que, dada su ideología, intentan patrimonializar desde la noción de España hasta todo lo que rezume cristianismo, envuelto, claro está, en ese rancio nacionalcatolicismo del que hacen gala. Pertenecen a ese gremio de individuos de mucho golpe en el pecho y que vociferan en la calle cuando alguien pretende, de buena fe y de acuerdo con la aconfesionalidad de nuestra Constitución, descolgar crucifijos y otros símbolos religiosos de los centros públicos. Si por algunos fuera, la imagen de Cristo, símbolo de la paz y de la vida, debería continuar presidiendo nuestras escuelas al lado de aquella otra que representa a un general de ingrata memoria, símbolo de la guerra y de la muerte. Más valía que leyeran y releyeran a Juan y a Marcos, preclaros evangelistas, que dejaron bien sentado aquello de «quien rinde culto a la personalidad, oprime y avasalla, yendo en contra de los designios de Jesús».
Pero, en fin, muchos de los que beben de mi mismo jarro y yo mismo solemos volverles educadamente las espaldas a quienes interrumpen airadamente nuestras chácharas en torno a la pitarra, y nos evadimos, en estas fechas, realizando una inmersión en la nostalgia. Bien dijo Joaquín Sabina que no hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás existió. Sin embargo, nuestras nostalgias toman antiguos derroteros y se van, irremediablemente, a nuestras patrias infantiles, las únicas patrias en las que personalmente creo; sóbranme unidades de destino en lo universal y otras zarandajas imperiales. ¡Y vaya que si existieron nuestras patrias infantiles! Envueltas en nostálgicas borrinas, se allegan a nosotros y píntannos un mundo navideño donde la escasez era mucha pero mayores eran la alegría y la solidaridad. Responder podemos al poeta japonés Kobayashi Issa cuando preguntábase en sus versos: «¿Sentirán nostalgia los días de neblina las ninfas del cielo?» ¡Cómo no van a sentirla! Cuando la ajetreada desvalorización y el inhumano consumismo, alentados por esos mercados que no tienen alma, reman turbulentamente por nuestras arterias, precisamos aún más de la nostalgia. Llevados por su mano caliente, nos vemos convertidos en muchachos heridos por sabañones, embutidos en bastas calzonas de pana, con botas o sandalias boquihambrientas, recogiendo por tapias y canchales los líquenes y musgos para el mágico y grandioso nacimiento que montaban en la iglesia... No había 'papasnoeles' ni árboles cargados de bombillas; holgaban, entonces, anglosajones tradiciones por estos campos de bellotas.
¡Cuánto habría que hablar de esas fechas que giran en torno al solsticio de invierno que ya fueron celebradas por antiguas culturas! Otro día seguiremos. Ahora, desde los vértigos que acometen nuestra 'Pingolla', sólo nos resta por desearles, a chicos y grandes y a tirios y troyanos y a rojos y azules, ¡fraternal y feliz navidad!
Felix Barroso.
TRATA DE BLANCAS
En Arroyo de San Serván__Extremadura__.Una joven menor es secuestrada, retenida y obligada a ejercer la prostitución por una comuna de rumanos, ante la mirada impasible de propios y extraños, nadie hace absolutamente nada hasta que:
Un policía local la liberó el sábado 4 a las 9 de la mañana, en solitario y aprovechando que había pocos rumanos en la casa
Un policial local que debía limitarse a realizar labores administrativas, no a patrullar el pueblo, devolvió la libertad a la joven secuestrada. Lo hizo en solitario, sin ayuda ni de efectivos de la Guardia Civil o de otros compañeros municipales, a primera hora de un sábado en el que apenas había rumanos en la casa donde estaba raptada. Pedro José, municipal de Arroyo en segunda actividad, había hecho unos días atrás sus averiguaciones después de que algún «confidente» le hablara de que en la calle La Sierra había una 'inquilina' muy especial.
Antes de eso, el policía había tenido conocimiento de un oficio de la Policía Nacional en el que se informaba de la desaparición de una menor de Madrid.
Rumores siempre hay en un pueblo (y en los casos de rumanas explotadas sexualmente, hay más), pero certezas, pocas y hasta que no la tuvo no se atrevió a dar un paso adelante. «Utilicé los contactos que tengo y cuando tuve la certeza de que estaba en esa casa, no me lo pensé. Fui y conminé a un rumano que la vigilaba a que me la entregara», relata el policía local, quien actuó siempre desarmado porque carece del permiso de Alcaldía para llevar pistola.
Lo hizo poco después de las nueve de la mañana del sábado 4 de diciembre. Pedro José se llevó a la menor, que la encontró «muy asustada», la sentó en la parte trasera del coche de la Policía Local y la condujo a las dependencias del cuerpo en el Ayuntamiento. Antes, intentó asegurarse de que no había «movimientos extraños» en la calle. Desde las dependencias de la Policía Local, llamó al cuartel de la Guardia Civil del pueblo, que se hizo definitivamente cargo de la joven raptada.
«Pensado a posteriori, la verdad es que pienso que me jugué el tipo pero lo hice de esa manera, y en ese momento, porque pensé que era la mejor manera para liberarla», comenta el policía local, quien admite que, tras esa actuación, pasó varios días con los nervios metidos en el cuerpo.
«Lo piensas una y otra vez.... (silencio de unos cuatro segundos). Lo que realmente te compensa todo es que la chica ya está en casa, con sus padres, y ha terminado el calvario que estaba pasando, aunque de los daños físicos y, sobre todo, los morales que ha sufrido tardará tiempo en recuperarse», finaliza.
Esto es una vergüenza, por parte de los jueces, policías que se hacen los sordos y políticos sinvergüenzas que legislan mal y tarde.
martes, 21 de diciembre de 2010
Juan Salvador Gaviota
-¿Dónde están los demás, Rafael? -preguntó en silencio, ya bien acostumbrado a la cómoda telepatía que estas gaviotas empleaban en lugar de graznidos y trinos-. ¿Por qué no hay más de nosotros aquí? De donde vengo había...... miles y miles de gaviotas. Lo sé. -Rafael movió su cabeza afirmativamente-. La única respuesta que puedo dar, Juan, es que tú eres una gaviota en un millón. La mayoría de nosotros progresamos con mucha lentitud. Pasamos de un mundo a otro casi exactamente igual, olvidando en seguida de donde habíamos venido, sin preocuparnos hacia donde íbamos, viviendo solo el momento presente. ¿Tienes idea de cuántas vidas debimos cruzar antes de que lográramos la primera idea de que hay mas en la vida que comer, luchar o alcanzar poder en la Bandada? ¡Mil vidas, Juan, diez mil! Y luego cien vidas más hasta que empezamos a aprender que hay algo llamado perfección, y otras cien para comprender que la meta de la vida es encontrar esa perfección y reflejarla.
Ribadesella-Asturias
-Bueno, ¿qué pasará ahora? ¿A dónde iremos? ¿Es que no hay un lugar que sea como el cielo?
-No, Juan, no hay tal lugar. El cielo no es un lugar, ni un tiempo. El cielo consiste en ser perfecto. -Se quedó callado un momento-. Eres muy rápido para volar, ¿verdad?
Richard Bach
Ribadesella-Asturias
-Bueno, ¿qué pasará ahora? ¿A dónde iremos? ¿Es que no hay un lugar que sea como el cielo?
-No, Juan, no hay tal lugar. El cielo no es un lugar, ni un tiempo. El cielo consiste en ser perfecto. -Se quedó callado un momento-. Eres muy rápido para volar, ¿verdad?
Richard Bach
sábado, 11 de diciembre de 2010
EL RETOÑAL, DE MARIN PARA SU PADRE...
Tenéis obligación de leer esta bonita historia, la de un torero formado en la dehesa desde niño y conociendo como nadie el mundo del toro.
A MI PADRE...
Son las tres de la mañana, y aquí en el hospital, la soledad es jodida. Llueve como si no hubiese llovido nunca y la maquina del café ya me ve venir y me teme. Hoy me ha tocado pasar la noche con mi padre, que hace un par de domingos le dio un infarto. Ha sido fuerte la voltereta, la verdad, pero siempre fue un tipo duro y, gracias también a la rápida actuación de los servicios sanitarios del 061, de esta va a salir seguro. No se me puede olvidar la parte primordial de protagonismo que tuvo mi perra Kenia en la rápida atención de mi padre. Kenia, su Kenia como el le dice, que mas adelante os contaré el papel tan fundamental que tuvo en toda esta historia....
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Todo comenzó en 2019 (La Covid 19)
—La manifestación vírica de un patógeno que cambió nuestro mundo para siempre, la Covid 19— Todo empezó aquí y nos cogió a todos por sorpre...
-
Al terminar la guerra Luisito y su padre paseaban por la ruinas de la ciudad universitaria. __Luisito tengo que decirte que posiblement...
-
LOS BONOS TÓXICOS Recientemente escribía sobre los bonos tóxicos, tema que elude todo el mundo o pasa de puntillas, pero son una re...
-
Tan solo el hecho curioso de como todos los Blogueros con los que mantenía contacto han ido desapareciendo, los más se han suicidado como ta...



